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jueves, 4 de noviembre de 2010

La tecnología

Siempre he considerado a mi generación muy afortunada, pues nos tocó, toda la transición de la tecnología, recuerdo que antes, para cambiarle de canal a la tele, había que pararte y girar una perilla del televisor, es más las teles las había blanco y negro y a color. Ahora no podemos vivir sin el control remoto.

En mis años en la preparatoria, caminaba yo siempre con mi walkman, un dispositivo para escuchar música , que reproducía audio cassette, funcionaba con dos pilas AA, y siempre pensaba, ojalá exista un aparato en el que puedas tener muchas canciones, ahora existe el ipod y en verdad doy gracias a Dios jejeje.

Mi mundo siempre fue la computación, cuando estudiaba la facultad, recuerdo que un amigo (que mantendremos en secreto su nombre, por obvias razones), se pirateó una cuenta de internet, cuando por internet te conectabas por teléfono, uuuyyy recuerdo que para abrir una página, ponías la dirección y tardaba de 4 a 5 minutos en abrirla y pensaba ojalá algún día haya internet en todas partes y ahora lo hay, recuerdo que antes al llegar a un hotel preguntabas, tiene cable?, cuando la pregunta de hoy es , tiene internet inalambrico?.

En fin la tecnología avanza a pasos agigantados y nosotros, los amantes de la tecnología tenemos que estar al día.

Para terminar, quiero traer al tema esa película que marcó los años ochentas y se llama volver al futuro, cuantas de esas cosas que salieron ya son realidad y cuantas faltan pa logralo, bueno estamos hablando del año 2025.

sábado, 6 de marzo de 2010

Un Buen Taller

Este es un trabajo que entregue hace tiempo.

Un buen taller siempre estará donde el camino está lleno de paciencia, donde los secretos son inviolables, donde la tolerancia y la fraternidad son la práctica de cada día, de cada hora, de cada minuto, de cada segundo. Estará donde el puente se halle tendido para comunicarse, donde las caras estén dispuestas a sonreír, las mentes activas para pensar y las voluntades deseosas para cernir. Un buen taller siempre estará donde los abrazos sean sinceros y los pasos sean muy, muy firmes. Donde los tropiezos tengan cordura y los detalles significación. Donde la ternura sea muy tibia y el trato diario muy respetuoso. Donde el deber sea gustoso, la armonía contagiosa y la paz dulce.

Un buen taller siempre estará donde el crecimiento sea siempre ordenado y el fruto provenga de la misma raíz, donde la autoridad se haga sentir sin miedo, donde llene la función de encauzar, dirigir y proteger, donde la navegación sea por la misma orilla y hacia el mismo puerto.

Donde las personas mayores sean reverenciadas, los dignatarios obedecidos y los aprendices dirigidos correctamente.

Un buen taller estará donde el fracaso y el éxito sean de todos, donde disentir sea intercambiar y no pelear, donde la formación junte los eslabones y la fraternidad forme la cadena, donde los tragos amargos se enfrenten con dignidad y se aprende de los errores.

Un buen masón siempre estará en la logia donde nació para la virtud y murió para los vicios, en el molde donde se configura y el taller donde se pule. Y muchas veces sea el punto de referencia y la credencial para darse a conocer. Por que el trabajo esculpe el carácter, imprime rasgos deja señales y marca huellas.

Aunque hay excepciones, una logia se lleva en el alma. Nunca se obscurece; queda en las luces que te alumbran el camino. Nunca se la lleva el viento; queda prendida en tu ser.

Por que en un taller somos más que amigos, somos hermanos, buscamos luz para ser mejores padres, mejores hijos y mejores hermanos.

Un buen taller no se mide por la cantidad de sus trabajos, si no por la calidad de ellos, y si en esta noche, con que un hermano haya aprendido algo en esta tenida, mi madre logia estará satisfecha y se habrá logrado el objetivo.

Es cuanto

sábado, 6 de febrero de 2010

La primera semana de todos los febreros

Febrero es el segundo mes del año, tiene 28 días normalmente y 29 en años bisiestos, fue llamado así en honor a las Februa en las Lupercales, el festival de la purificación en la Antigua Roma: Los sabinos celebraban una fiesta anual de purificación que llamaban februa. Tras la fundación de Roma y el posterior surgimiento del Imperio Romano, la urbe dominante tomó prestado el nombre de las fiestas "februas" para designar el mes en que éstas tenían lugar, que por entonces era el último del año.

La primer semana de este mes, es la quinta del año y en especial el 4 de febrero es un día que yo en especial festejo, ya que el el día que el mundo conoció la luz, jejeje.

Bueno lo que recuerdo de los días 4 de febrero en los 31 años que los he vivido, siempre han sido variados, desde una fiesta donde a mi mamá se le ocurrió vestirme de vaquero, hasta una fiesta de star wars sorpresa, que organizó mi ahora esposa.

Siempre he pensado que en los cumpleaños, debo pensar en todo lo ha pasado en mi vida en ese año; para mí este cumpleaños número 31, la verdad fue un muy buen año, me casé, comencé una nueva familia, compré una casa, me independicé, podría decirse que maduré, se me cayo el pelo, subí de peso, baje, fue el primer año que me puse a dieta, empecé a estudiar una maestría (que por cierto estoy en clases en este momento), conocí a muchas personas, vi una película que ahora es de mis favoritas "El Luchador", me fui de luna de miel, conocí Xcaret, empecé en el twitter, comencé un blog, trabajé, lloré, toqué a un tiburón, snorkelie (me invente esta palabra), uuyy, de veras tuve mi despedida de soltero, ea ea ea.

En fin la verdad fue un muy buen año, ahora, empiezo la cuenta regresiva hacia los 32, que deparará este año, no lo se, pero creo que hay que buscar nuevas aventuras.

Termino este pequeño escrito con un comentario que me hicieron:
Me acababa de rasurar, cuando un amigo me dijo, te ves más como 10 minutos más joven.

Así es esto

sábado, 23 de enero de 2010

Yo merillo

Bueno, éste es un trabajo para mi clase de métodos de investigación de la maestría de tecnología educativa. El ensayo se llama yo merillo, a ver que tal.


Yo Merillo
Lo que fui
De mi niñez, tengo varios recuerdos, creo que tuve una niñez normal, fui muy tímido, pero muy curioso y con una imaginación muy grande. Recuerdo que cuando veía a Chabelo en la tele, yo me acercaba a la bocina del aparato y le empezaba a gritar ¡Chabelo, Chabelo! Y creía firmemente que él me escuchaba, fui un niño muy afortunado, ya que nunca me dio miedo la noche, al contrario, me gustaba mucho, apagaba la luz de mi cuarto y me quedaba muy callado pues si hacía algún ruido, los monstruos que pasaban debajo de mi ventana me podrían escuchar. En fin, un niño con mucha imaginación.
Lo que sentí
Lo que sentí mmm… sí hubo algo de mi niñez que sentí y muy fuerte. Mi familia y yo vivíamos en un departamento, ubicado en el cuarto piso del edificio llamado Tlacotalpan, en la unidad fovissste. Siempre fui muy apegado a mi mamá, ella trabajaba dando clases en las tardes en una secundaria, recuerdo que cuando empezaba a oscurecer, yo me subía a la ventana, me agarraba de las protecciones y empezaba a gritar a todo pulmón ¡Mamáááá, Mamáááá!, pensando que ella respondería a mi llamado, pero la que respondía era doña Cande, pegaba el grito en el cielo “Niñoooo, te vas a caeerrr “ y corría a darme tremendo cinturonazo, que hasta la fecha, cada ves que me paro junto a una ventana y me asomo al vacío, volteo para ver si ella no viene..
Lo que quise.
Siempre quise el tanque felino de los Thundercats, el halcon milenario de la guerra de las galaxias y el barco pirata de playmobil.
Lo que tuve
Tuve muchas aventuras, mi imaginación fue el mejor regalo de la vida, no recuerdo un día en el cuál estuve aburrido, siempre salía a pasear en mi nave espacial, o jugaba en la alberca (el lavadero), pero siempre fue algo divertido.
Lo que soy
Ahora a mis 35 años (próximamente 36), soy muy sincero, alegre, olvidadizo, travieso, relajiento, soñador, platicador, sencillo, entregado, flojo, dormilón, comelón, pacifista, agresivo, justo, consentidor, amoroso, cariñoso, pensador, cuestionador, ocurrente, geek, cinéfilo, creyente, imaginativo, hippie, conservador, en fin todo un estuche de monerías, pero todo depende del cristal con que se mire.
Lo que siento.
Lo que siento… mmm… creo que siento hambre en este momento
Lo que quiero.
Bueno sigo queriendo el tanque felino de los Thundercats, el Halcón Milenario de la guerra de las galaxias y el barco pirata de Playmobil.
Lo que tengo.
Bueno ahora, en éste momento tengo sueño, pero lo que tengo en este tiempo presente son muchas ganas de vivir. Disfrutar de todo lo que es la vida.
Lo que seré
Nunca me ha gustado pensar en el futuro, pero de lo que estoy seguro, es que seré yo, solo que con más años y menos cabello.
Lo que sentiré
Mmmm…. Creo que sentiré, la verdad no lo sé.
Lo que querré
Seguiré queriendo el tanque felino de los Thundercats, el Halcón Milenario de la guerra de las galaxias y el barco pirata de Playmobil.
Lo que tendré
Más años y menos cabello, la verdad es que el futuro es muy incierto e impredesible.